17 al 21 de octubre de 2005 [Maturín, Venezuela]  Los participantes del taller se reunieron en Maturín para identificar problemas relacionados con el agua en sus propias escuelas o comunidades y para diseñar soluciones mediante proyectos prácticos de ciencia y tecnología aplicada. | Un sentimiento de expectativa llenaba el aire mientras los voluntarios de SEED Venezuela preparaban el laboratorio en el Hotel Stauffer en Maturín para el primer Taller de Colaboración de SEED, que se llevó a cabo entre el 17 y el 21 de octubre. En el transcurso de los siguientes cinco días, los voluntarios recibirían a 38 alumnos junto a muchos padres y 23 maestros de 8 escuelas venezolanas integrantes del programa de redes de SEED. El objetivo de los participantes: identificar problemas relacionados con el agua en sus propias escuelas y comunidades, y diseñar soluciones mediante proyectos prácticos de ciencia y tecnología aplicada.  Además de ser el primer taller de su tipo en Venezuela, fue especial por otras importantes primicias que se comunicaron. Colaborando con los instructores voluntarios locales, también estaba un grupo de cuatro mexicanos entre los que se encontraban dos maestros, un alumno y una asesora de SEED México. Los cuatro habían obtenido experiencia suficiente, y la confianza del coordinador local de SEED, en la participación e instrucción de sus propios talleres como para compartir su sabiduría. Por lo tanto, debía haber una presentación, no sólo de las formas de enseñanza y aprendizaje, sino también de estas nuevas personas de una cultura vecina. Los padres de los participantes del taller tuvieron la oportunidad de asistir a un taller sobre prácticas de Calidad, Salud, Seguridad y Medio Ambiente (QHSE por su sigla en inglés). |  Alumnos y voluntarios trabajan juntos para construir, probar y programar elementos electrónicos. |  Trabajando en los aspectos mecánicos y estéticos del modelo físico. |  Probando el funcionamiento del código de programación de una Placa GoGo. | El entusiasmo rápidamente reemplazó a la expectativa cuando los cuatro invitados de México llegaron para conocer a sus colegas venezolanos y ayudarlos a preparar el laboratorio. Después de unas coloridas presentaciones, todos compartieron historias y observaciones sobre sus experiencias con SEED y sus respectivas culturas mientras terminaban los preparativos necesarios. Por primera vez, también los padres tuvieron un rol que cumplir. Aunque no es común que los padres asistan a estos talleres, SEED es un programa integrador que se adapta a las necesidades de las comunidades donde trabaja. Ante la sugerencia de Alex Moody-Stuart, Gerente de Servicios de Yacimientos Petrolíferos del Este de Venezuela, SEED dispuso que los padres asistieran a un taller familiar sobre prácticas de Calidad, Salud, Seguridad y Medio Ambiente (QHSE por su sigla en inglés) que incluyó temas como seguridad vial, mientras sus hijos asistían al taller. Los padres apreciaron mucho esta experiencia instructiva. Además, puede que se la repita en los futuros talleres de SEED en todo el mundo. Los talleres de SEED son eventos comunitarios. El día de la apertura, asistieron más de cien personas entre las que se encontraban miembros de los equipos directivos de Servicios de Yacimientos Petrolíferos (OFS por su sigla en inglés) y de Tecnología de la Información (IT por su sigla en inglés), los empleados voluntarios que acababan de concluir su propio mini taller de preparación como instructores, los instructores mexicanos invitados, tres miembros internacionales del personal de SEED y los alumnos, padres y maestros de las escuelas venezolanas de SEED. Todos disfrutaron los alegres comentarios con los que se presentó el programa y se anticipó el trabajo de la semana. Una vez comenzados los talleres, se dividió a alumnos y maestros en 16 equipos de cuatro integrantes y dos equipos más pequeños, de dos personas, para garantizar la diversidad y fomentar la interrelación. Para alentar a todos para que se pusieran a conocer y a trabajar con personas que no conocían, cada equipo estaba compuesto de participantes de distintas escuelas. Para inspirar la creatividad se necesitó poco estímulo. Los participantes tenían un montón de observaciones y desafíos en el mundo real a los que podían dar respuesta mediante sus proyectos, y cada equipo debía incluir las ideas de todos sus integrantes en un solo proyecto. En total, se desarrollaron 18 proyectos entre los que encontramos una amplia variedad de tratamientos para el agua, sistemas de purificación y control para usos que incluían irrigación para consumo y tierras labradas, un sistema de iluminación de emergencia, un control de una bomba de agua, un sistema de detección de incendios y una película animada. Durante las presentaciones finales, las caras de los alumnos, maestros y padres brillaban de orgullo por los logros obtenidos. Todos coincidimos en que la semana había resultado un gran éxito, especialmente por las experiencias compartidas como participantes en este exclusivo proceso de aprendizaje de SEED. Y con todos sus eventos realizados por primera vez, este taller ejemplificó lo mejor de SEED y sus aspiraciones. |