Estudiantes y profesores de ocho escuelas de SEED en México trabajaron juntos en proyectos durante una semana en la que tuvieron reuniones creativas, compartieron ideas, realizaron simulaciones, crearon prototipos e hicieron pruebas. 
 Excursión a la planta de tratamiento de agua |  Estatuas para el Día de los Muertos | Hay tantas cosas que se podrían decir sobre el taller. Por una parte, los sitios que visitamos, como la planta de tratamiento de agua, el museo de la ciencia para niños de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y los vistosos canales de agua de Xochimilco. Por otro, el entusiasmo en el hotel donde tuvo lugar el taller y los autógrafos que firmaron a niños y adultos los futbolistas de la selección nacional que allí se hospedaban también. Había celebraciones en toda la ciudad y en el campo por el Día de los Muertos, un festival antiguo en el que las familias mexicanas recuerdan a sus muertos y la continuidad de vida con un pan único y delicioso, ofrendas a los muertos y calaveritas (pequeños cráneos) hechas de azúcar y decoradas con colores naranja y púrpura. Sin embargo, lo más destacado de este taller era el dinamismo de lo que había ido creciendo a partir de la semilla plantada un año y dos meses antes durante el primer taller de SEED en México, celebrado en Villahermosa. El equipo de instructores para este taller incluyó a seis maestros que dirigieron las cuatro áreas diferentes del taller: pruebas de calidad del agua, electrónica, Micromundos (una herramienta de presentación y simulación electrónica) y publicación electrónica (HDL). Nos alegró mucho ver a estudiantes, algunos de sólo nueve años, explicar a otros estudiantes, e incluso a profesores y empleados, cómo usar ciertas herramientas para sus proyectos o aconsejarles sobre cómo hacer su trabajo de proyecto. El término "instructor de taller" perdió su definición habitual y vino a significar el simple acto de compartir: una idea, una pregunta, una solución alternativa, una coma en un código, un tornillo en el prototipo o una sonrisa de colaboración. Los proyectos, como siempre, eran muy diversos. Aunque trabajamos con la idea que todos los participantes deberían experimentar las cuatro áreas de aprendizaje del taller, ellos suelen preferir una de ellas y, por consiguiente, se hacen más competentes en esa área. Esta competencia se convierte en una parte de la "identidad de taller" de una persona; así sabemos cómo abordar las necesidades específicas de esa persona. |
| |  Recolección de muestras de agua en Xochimilco | |  Los participantes en el taller se emocionaron al saber que el equipo de fútbol mexicano Cruz Azul se hospedaba también en el hotel | | Uno de los desafíos era conseguir que todos se sintieran "propietarios" del taller; sentirse parte del mismo. Considerando que hay siempre una mezcla de participantes nuevos y repetidores, algunos de los recién llegados se sienten en desventaja. Los instructores pueden tener que proporcionarles más ayuda o dirigirlos a la persona correcta, de forma que ellos puedan sentirse cómodos y desarrollar el proyecto que les interesa. Otros recién llegados empezaron a rodar directamente y pronto actuaron como si formaran parte de la comunidad del taller desde su concepción. Disfruto de la exclusividad de cada taller, que me deja la sensación de una lección aprendida; algo en lo que pensar a fin de mejorar talleres venideros. - Informes de Estudiantes
- Boletines informativos escritos y publicados por participantes en talleres de SEED de todo el mundo.
|