SEED reúne a estudiantes y profesores de Egipto, Omán, Siria y Yemen en un taller intensivo de cinco días sobre el recurso más valioso de la Tierra
6-10 de junio de 2004 [El Cairo, Egipto]
Se dice que si se da a un hombre un pescado, se le habrá alimentado hoy. Si se le enseña a pescar, podrá alimentarse toda la vida. Pero podría ser más acertado decir: explique a un hombre cómo pescar y puede que atrape un pez. Permita que aprenda directamente y podrá llegar a ser un pescador de talla mundial. La teoría denominada "construccionismo", un término acuñado por Seymour Papert, profesor y fundador del grupo Futuro del Aprendizaje del laboratorio de medios del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT por su sigla en inglés) cree que la gente aprende mejor si construye activamente el nuevo conocimiento: aprendizaje en acción.
 Un momento de descanso en los análisis de agua para ver cómo Venus se cruza delante del Sol |
Además, las personas se convierten en alumnos activos si se adopta un enfoque práctico, sobre todo cuando un proyecto es personalmente significativo.
Estas ideas representan el núcleo de los esfuerzos educativos de la Excelencia de Schlumberger en el Desarrollo Educativo (SEED por su sigla en inglés) en todo el mundo. Y aunque SEED no reparte cañas y carretes, su enfoque no está demasiado lejos de los peces.
Se predice que el agua será el mayor problema que enfrentaremos en este siglo. Las Naciones Unidas han designado el período de 2005 a 2015 la Década Internacional para la Acción: "Agua para la Vida"; una década completa centrada en cuestiones de calidad, disponibilidad y cultura del agua global.
Con esto en mente, SEED ha emprendido un esfuerzo mundial para promover métodos de enseñanza innovadores a través de una serie de convincentes proyectos prácticos centrados en este precioso recurso. Del 6 al 10 de junio, tuvo lugar un taller de SEED para estudiantes y profesores, en el que 30 estudiantes de secundaria y 30 profesores de escuelas relacionadas con SEED de Egipto, Omán, Siria y Yemen se reunieron en El Cairo, Egipto.
Apoyado por 20 voluntarios, personal de SEED y estudiantes graduados en el MIT, el Proyecto SEED para el agua se diseñó para permitir a los estudiantes investigar la calidad y disponibilidad del agua, poner a punto sus habilidades esenciales para el mantenimiento y mejora de la calidad de las fuentes de agua en sus comunidades locales, y facilitar el uso compartido de sus datos e ideas con otros estudiantes. Y como con otros esfuerzos de SEED, esto se logró poniendo nuevas tecnologías en manos de personas jóvenes y permitiendo a estudiantes y profesores aprender con la acción.
"Para mí, el desafío mayor vino durante primer día", recuerda Tarek Medhat, Coordinador Nacional de SEED en Egipto y Gerente de Prestación de Servicios de los yacimientos petrolíferos de Schlumberger en África Oriental y Mediterráneo Oriental. "Era crítico romper rápidamente las barreras culturales para conseguir que todos trabajaran juntos como un equipo. Teníamos cinco días y mucho que hacer. Al principio, lo importante era hacer que todos los participantes, el personal y los voluntarios se conociesen unos a otros y que entendieran lo que tratábamos de conseguir".
 Realización de pruebas sobre muestras de agua a lo largo del Nilo |
Con este propósito, el día de apertura del taller incorporó charlas y presentaciones dirigidas a dotar de los conocimientos necesarios a estudiantes y profesores para los días posteriores. La fundadora de SEED y Vicepresidenta de Schlumberger, Simone Amber, ofreció una descripción de los proyectos y objetivos de SEED al grupo, así como al Ministro del Petróleo egipcio (que estaba de visita), a todo su personal y a un representante del Ministro de Educación. A continuación, la Gerente de “Aprendizaje en Acción” de SEED, Isabelle Pelletier, y otros voluntarios bajaron a una piscina cercana para demostrar los métodos de análisis de agua. Casi una docena de traductores trabajaron diligentemente para traducir el material del día al árabe natal de los estudiantes y permitir discusiones entre participantes y empleados.
Armados con su nuevo conocimiento, los jóvenes investigadores se dirigieron al nilómetro; localizado sobre la punta del sur de la Isla de Rawda, es una de las estructuras más antiguas de El Cairo construida después de la conquista árabe, en el año 861 después de Cristo. El nilómetro se ha usado históricamente para medir los niveles de inundación del Nilo. Esta información se utilizaba para determinar los impuestos que grababan las tierras de labranza cercanas. Después de explorar el sitio histórico, los estudiantes hicieron pruebas del agua del río sobre el terreno y midieron la turbidez, la temperatura y otros factores de índice de calidad del agua como el pH y el nivel de bacterias coliformes. Se tomaron muestras de agua adicionales para realizar otras pruebas antes de que el grupo partiera hacia una de las plantas de tratamiento de aguas de El Cairo. Los estudiantes y los profesores que observaban el proceso de purificación quedaron satisfechos al saber que las pruebas de la planta eran similares a las que ellos mismos estaban realizando.
Al día siguiente, la atención pasó brevemente del agua al cielo. El 8 de junio, Venus se cruzó por delante del Sol, un acontecimiento visto por última vez en la Tierra en 1882. El Gerente de Programas Educativos de SEED, Michael Tempel, tenía a mano unas gafas oscuras especiales que le permitieron mirar el Sol con seguridad. El grupo vio el raro acontecimiento astronómico, mirando la sombra del punto negro de Venus moviéndose sobre la cara del Sol, durante una visita matinal a las pirámides.
 Colaboración internacional en la construcción de una placa GoGo |
Esa tarde, los estudiantes eligieron sus grupos de proyecto según sus áreas de interés. "Había varios temas diferentes, incluidos purificación y calidad del agua, electrónica y computadoras, y presentación y publicación web", explica Allison Fazio, Gerente de Comunicaciones y Acontecimientos Importantes de SEED. "Los grupos eran bastante fluidos, con proyectos que se solapaban entre sí. El resultado final fue que los participantes de todas las áreas aprendieron nuevas metodologías y técnicas para incluirlas en sus proyectos finales".
"Puesto que implicaba electrónica y computadoras, muchos de los estudiantes se emocionaron al saber que podían formar parte del grupo de la placa GoGo", recuerda el doctor Salam Faidi, un voluntario de SEED del Centro de Tecnología de Abingdon de Schlumberger.
La placa GoGo, desarrollada por científicos del MIT, es una pequeña plataforma de hardware de fuente abierta que se puede usar para construir robots, crear controladores de juegos o detectar y registrar diversos datos medioambientales; en caso del taller de SEED, esto significaba la realización de análisis de agua. Utilizando MicroWorlds, los participantes escribieron programas de lectura de sensores y de activación de motores. También usaron el programa como una herramienta de publicación para desarrollar presentaciones animadas y gráficas de sus proyectos.
Los participantes continuaron sus proyectos con vigor ya que se acercaban las presentaciones del último día. El Dr. David Cavallo, Director del Grupo Futuro del Aprendizaje del Laboratorio de medios del MIT, habló al grupo reunido sobre educación y tecnología.
"Mucho de lo que hacemos se podría hacer sin la tecnología, pero la tecnología abre más áreas a una variedad más amplia de gente y tiene el potencial de alcanzar una escala aún mayor", señala Cavallo.
"Con una computadora se pueden recopilar datos y construir un modelo complejo", continúa. "Las computadoras nos permiten entender cosas como el ciclo del agua o cosas que serían por otra parte demasiado grandes, pequeñas o complejas".
"Al final del taller, estudiantes y profesores comprenderán el enfoque que usamos en SEED para simplificar el aprendizaje de temas científicos y hacerlos más agradables. Estudiantes y profesores volverán a casa no sólo con buenos recuerdos, sino también con mucho entusiasmo para participar en futuras actividades de SEED".
– Tarek Medhat – Coordinador Nacional de SEED en Egipto
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El último día se pidió a cada equipo presentar sus métodos y descubrimientos así como resumir su experiencia de la semana. Se utilizó PowerPoint, gráficos reversibles, MicroWorlds y otras ingeniosas herramientas del mercado, junto con canciones y poemas, para una conclusión impresionante del acontecimiento de cinco días. Muchos de estos estudiantes y profesores seguirán sus experimentos a lo largo del verano, compitiendo para presentarse en la Sociedad para el Consorcio de Sostenibilidad de Aprendizaje Organizativo en Detroit, en octubre. Estarán entre unos pocos grupos de estudiantes en una conferencia de adultos.
"El taller ha aportado mucho a aquellos que tenían sólo unos pocos conocimientos [de cuestiones de calidad del agua]", concluye Tarek Medhat. "Y al final del taller, estudiantes y profesores aprendieron el enfoque que usamos en SEED para simplificar el aprendizaje de temas científicos, haciéndolos agradables. Estudiantes y profesores volverán a casa no sólo con buenos recuerdos, sino también con mucho entusiasmo para participar en futuras actividades de SEED".
Con el apoyo rotundo de voluntarios de Schlumberger en colaboración con el grupo Futuro del Aprendizaje del Instituto Tecnológico de Massachusetts, el Proyecto SEED para el agua seguirá creciendo a lo largo de 2004 y en años posteriores. Los prototipos y las ideas que surgen de estos talleres colocarán a estudiantes y profesores de todo el mundo en el camino para el desarrollo de sus propias herramientas para evaluar fuentes de agua y mejorar la calidad del agua.
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