En este artículo exploramos la estructura de la superficie, la forma y la simetría de un balón para ver de qué manera este conocimiento nos puede ayudar a dibujar esta clase de formas complejas. Todos sabemos que dibujar no siempre es tan sencillo como parece. Sin embargo, a veces hay trucos que nos pueden ayudar a dibujar más eficazmente. Por ejemplo, el hecho de saber que los ojos están aproximadamente a la altura de la mitad de la cabeza nos puede ayudar a dibujar bien un rostro. Este tipo de reglas puede transformar nuestra capacidad para dibujar. Lo que sigue es un estudio de la estructura, es decir de la forma en detalle, de un balón "común y corriente'", conocido como balón de fútbol, o soccer en los Estados Unidos. Hacemos esto para encontrar reglas simples que nos permitan dibujar de una manera más exacta este objeto tan conocido. Lo que aprendamos se puede aplicar para dibujar toda clase de formas y objetos simétricos.
Observar con precisión el modelo que tenemos es sorprendentemente difícil. Estamos tan acostumbrados a ver cosas que a menudo nos volvemos perezosos y en lugar de "mirar y observar" los objetos, tendemos a anticiparnos y pensar que son lo que creemos que son en base a nuestras experiencias pasadas.
Tanto el científico como el artista necesitan observar claramente para poder avanzar. En este sentido, tienen mucho en común. Este proceso se puede ver muy bien en la obra de Leonardo da Vinci.
En su maravilloso libro "Leonardo, el primer científico", Michael White cita las observaciones de Leonardo sobre cómo se forman las olas en el agua cuando arrojamos una piedra. Lo que se debe destacar acerca de esta obra es la claridad de observación de da Vinci. Todos hemos arrojado piedras al agua y observado lo que sucede, pero no todos lo hemos observado tan detalladamente como lo hizo Leonardo ¡hace casi 500 años!
Copia de un dibujo de una de las libretas de Leonardo da Vinci (Codice Arundel, Biblioteca Británica)
|
"Si en una superficie de agua quieta arrojas dos pequeñas piedras a la vez, a cierta distancia una de otra, observarás que alrededor de cada impacto se forman numerosos círculos separados; estos se acercarán a medida que aumenten de tamaño y luego se penetrarán y cortarán recíprocamente mientras cada círculo mantiene su respectivo centro en el punto donde impactaron las piedras. Y la razón de esto es que el agua, aunque aparentemente se mueve, no deja su posición inicial porque la abertura provocada por las piedras se vuelve a cerrar inmediatamente. Por lo tanto, el movimiento que se produce al abrirse y cerrarse el agua rápidamente ha causado sólo una sacudida, que se puede describir como un temblor más que como un movimiento. Para comprenderlo mejor, observa las briznas de hierba que debido a su peso liviano flotan en el agua y verás que no se alejan de sus posiciones originales a pesar de las olas ocasionadas por la formación de los círculos, que están por debajo de ellas. Como la reacción del agua tiene la característica de un temblor más que de un movimiento, los círculos no se pueden romper entre ellos al encontrarse, y como la calidad del agua es uniforme, sus partes se transmiten el temblor entre sí sin cambiar de posición. De esta manera, aunque el agua permanezca en su posición, puede transmitir fácilmente el temblor a las partes adyacentes, y éstas a su vez lo transmiten a otras partes adyacentes, en tanto su fuerza disminuye gradualmente hasta desaparecer."
Leonardo da Vinci, Manuscrito A, Institute de France, París
|
Antes de seguir avanzando quisiera que dibujes un balón. Trata de observar el modelo o piensa detenidamente en lo que recuerdas sobre la forma del balón. No sigas leyendo hasta que hayas intentado dibujarlo.
|